miércoles, 28 de agosto de 2013

MIS VIAJES: En Oporto








   Me encanta viajar. Cuando voy a una ciudad nueva me encanta pateármela de punta a cabo, pero andando, sintiendo cada sonido, oliendo cada aroma, pisando cada palmo de su suelo...

   Así este verano le ha tocado a Oporto.

   En la foto de arriba podéis apreciar al fondo su famoso Puente Luiz I y las barcas que veis representan cada una de sus famosas bodegas. Nosotros no las visitamos porque no nos gusta el vino pero son una de las atracciones del lugar.

   Este puente tiene 2 niveles: en el de abajo pasan los coches y en el de arriba pasan los trenes. Los peatones pueden pasear por arriba y por abajo. Como podéis adivinar nosotros nos lo recorrimos y lo apreciamos a lo largo de las 2 alturas como peatones.






  

   A la derecha del mismo puente podéis apreciar un funicular que conecta la parte baja de la ciudad con la parte alta:

   También contaba con teleféricos: Para conectar la parte baja y alta de la ciudad por el otro lado del puente, donde se ubican las numerosas bodegas:



   El río Duero es el que pasea sus aguas por Oporto; así es precioso pasear por la Riviera, que empieza a partir del puente Luiz I, donde gran cantidad de barcos navegan:



   y donde no podían faltar, aparte de puestecillos ambulantes y restaurantes con sus típicas comidas, los mimos. Éste para nosotros fue espectacular, fíjaros en los detalles:



   Aprovechando los cimientos de un ruinoso puente al lado del Luiz I (probablemente sería el puente anterior a éste), habían aprovechado para montar un lindo restaurante:



   Bastante curioso nos resultó encontrar árboles de esta guisa vestidos:



   Yo comprendo que les encante hacer labores, pero no me podía imaginar esta forma de exposición.

   Foto típica del ayuntamiento desde los columpios que han instalado delante, con mi familia:



   Fotos de su catedral desde distintas perspectivas:




   Altares dentro de las iglesias típicos: colores blancos y en forma de escalera:



   También nos resultó muy curiosa su estación de trenes por la bonita decoración que lucían sus paredes, cosa que te sorprende cuando entras:




   Foto típica de las casas portuguesas con sus azulejos:




   También por aquí pasa el camino de Santiago, con sus flechas amarillas:





   Nos dio tiempo el último día de pasear por el Parque de La Ciudad, bastante grande, con varios estanques incluso con cisnes, que desembocaba en las playas. Llegamos hasta ellas y mi marido y mi hijo incluso se bañaron. Yo no, porque soy más friolera, aunque me encanta el agua. Nací para sirena.






   Al final del parque llegamos a un castillo que iniciaba un paseo marítimo a lo largo de sus playas:



   Después de recorrer la parte antigua (algo deprimida) y la parte nueva (mucho más señorial) subimos a un castillo que está más alto aún que este puente y vimos atardecer un par de tardes. Me encanta ver atardecer y encenderse las luces de las casitas, que parecían desde allí formar parte de un Portal de Belén.
   Siempre me ha fascinado ver amanecer (que yo lo asocio con mi etapa de la vida desde mi nacimiento hasta mi madurez), me ha deprimido el atardecer (a partir de los 40 hasta la aceptación  de mi nuevo ciclo de vida) y me ha tranquilizado el ocaso y el anochecer (que yo relaciono con mi futura senectud, en la cual seguramente habré aceptado el término de mis días).





¡BUENAS NOCHES Y DULCES SUEÑOS OPORTO!



9 comentarios:

  1. He visitado buena parte de Portugal pero nunca me paré en Oporto. Me ha encantado este Post con esas fotos espectaculares del Puente, del anochecer, del parque. Maravillosos momentos en Familia visitando tan peculiar y preciosa Ciudad...En un Futuro tengo pensado ir hasta allí y más después de ver tu completo reportaje.
    Abrazos y besos...Saludos a la Familia.

    ResponderEliminar
  2. Ah, precioso sitio, ya me gustaría conocerlo, al tener playa es más fácil convencer a mi mujer, me alegro que lo hayas pasado bien.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. No conozco nada de Portugal.
    Gracias por compartir vuestro viaje.
    Me ha gustado mucho.

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Dentro de unas semanas yo también visitaré Oporto, entre otras ciudades portuguesas. No será la primera vez, que ya anduve por Oporto hace años, pero en realidad será como si la conociera de nuevas. Y haré lo que tú sueles hacer: caminar de punta a punta, para aprenderme lo mejor posible cada uno de sus rincones. Hermosas fotos las tuyas que me hacen desear que el tiempo pase rápido :)

    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Gracias por darnos a conocer Oporto, con tan lindo reportaje; y además a tu familia, que por lo que veo lo habéis pasado bomba, de lo que yo me alegro mucho.
    Fotografías entrañables, así, que en esta ocasión me despido: con un abrazo para ustedes y un besote para el peque.

    ResponderEliminar
  6. Gracias por darnos a conocer Oporto, con tan lindo reportaje; y además a tu familia, que por lo que veo lo habéis pasado bomba, de lo que yo me alegro mucho.
    Fotografías entrañables, así, que en esta ocasión me despido: con un abrazo para ustedes y un besote para el peque.

    ResponderEliminar
  7. Un magnífico reportaje de esa emblematica ciudad portuguesa donde parece no haber pasado el tiempo. Hemos coincidido en las fechas para visitarla, a mi me sorprendió mucho el envejecimiento y la solera de sus calles y edificios.
    Sin duda una ciudad estupenda para perderse durante unos días.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias a todos. Me alegro que os haya gustado.

    ResponderEliminar
  9. muy bonitas las fotos Isabel yo también he estado en Oporto pero a mi marido no le gusta patear las calles como a mi y no he visto tantas cosas, así que en hora buena por ese estupendo viaje. un saludo de rosa

    ResponderEliminar

¡Muchas gracias por haberte tomado la molestia de comentar mi entrada! ¡Me hace mucha ilusión! ¡Espero que hasta pronto! ¡Un beso!