sábado, 6 de julio de 2013

REFLECTION: El efecto 99


  Érase una vez una rey que iba en busca de la felicidad ya que, aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacío y nunca estaba satisfecho con lo que poseía.
   Tal era su infelicidad, que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres a quien, sin importarle su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.
   Motivado por lo anterior, fue a solicitar consejo al sabio del reino y le preguntó:
   - "¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre, sea más feliz que yo, el gran rey?"
   El sabio hizo una pausa y le contestó:
   - "Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas el EFECTO 99."
   - "¿Y qué significa eso? - preguntó el rey.
   - "Para que lo puedas comprender, necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. En el momento en que lo tengas, ven y podré explicarte."
   El Rey, ni tardo ni perezoso, fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regresó con él. El sabio le dijo que ahora debían de seguir a escondidas al sirviente a su casa, cosa que hicieron esa misma noche.
  Cuando el sirviente entró en su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, tocó la puerta y corrió a ocultarse junto al rey. Cuando el sirviente salió, vió el costal, lo recogió y se metió de nuevo en su hogar. El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.
   Cuando abrió el costal, el sirviente quedó asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo, ya que él suponía que faltaba una moneda para completar las 100.
    Al terminar el segundo recuento, el sirviente se desesperó and comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda perdida, por lo que comenzó a angustiarse.
   Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey:
   - "¿Te das cuenta? Eso es justamente a lo que me refería con el EFECTO 99. El sirviente, al igual que tú, ha dejado de valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que "cree" le hace falta. En ello radica la infelicidad del ser humano."

A. Jodorowsky
El efecto 99

Esta era una vez un rey que estaba en busca de la felicidad ya que aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacio y nunca estaba satisfecho con lo que poseía. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.

Motivado por lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto: ¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre sea más feliz que yo, el gran rey?

El sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99.

¿Y qué significa eso? pregunto el rey.

Para que lo puedas comprender necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. En el momento que lo tengas ven y podré explicarte.

El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche.

Cuando el sirviente entro a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey. Cuando el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar. El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.

Cuando abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100.

Al terminar el segundo recuento el sirviente se desespero y comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda perdida, por lo que comenzó a angustiarse.

Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tu, han dejado de valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que “creen” les hacen falta.  En ello radica la infelicidad del ser humano. 
A. Jodorowsky

7 comentarios:

  1. Igual me pasó a mí, me tocó en la "primi" 9.999.999€ y sigo buscando el euro que me falta para ser feliz y no me consuelo.
    Un beso

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    1. ¡Ja, ja, ja...! Lo has "pillao", de eso se trata.

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    1. ¡Ay! ¿No me digas que me das a dejar sin el último? ¡Ja, ja, ja!

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  3. En esta Sociedad, muchos, están enfrascados en el maldito número par y entero que nos vuelve más impares y vacíos.
    Muy buena Reflexión a tener muy en cuenta.
    Abrazos y besos.

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    1. Muchas gracias por tu hermosa frase: ... que nos vuelve más impares y vacíos...
      ¡Hasta pronto!

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  4. Es muy cierto, esta lógica del efecto 99 podría aplicarlo a muchas situaciones propias y ajenas en la que se hizo patente.
    En estas anécdotas, en principio, simples, hay grandes enseñanzas.
    Un beso y buen fin de semana.
    HD

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¡Muchas gracias por haberte tomado la molestia de comentar mi entrada! ¡Me hace mucha ilusión! ¡Espero que hasta pronto! ¡Un beso!